11 feb. 2008

HIGIENE BUCAL Y DESARROLLO DENTARIO

La higiene dental es muy importante para la vida del ser humano, ya que nos ayuda a prevenir enfermedades bucales. Es especialmente importante en niños ya que una correcta limpieza desde pequeños evitará posibles complicaciones en el futuro
Por eso debemos cuidar de los diente de los pequeños. Para ello es necesario estar muy atento a su limpieza y a la posterior educación dental.

Antes de que se produzca el nacimiento de los primeros dedos, ya es importante comenzar a hacer limpiezas con una gasa o tela suave, enrollada en el dedo índice, deslizándola por los rodetes maxilares. Esto puede seguir haciéndose cuando nacen los primeros cuatro dientes, pero ya con un cepillo para niños o con dediles látex.

De los 9 a los 12 meses ya han erupcionado los ocho dientes anteriores y se va completando la dentición, por lo que el ciclo de la masticación se va estabilizando. De esta forma los músculos maxilares o de la masticación comienzan a aprender nuevos movimientos y funciones.

De los 12 a los 24 continua el desarrollo y la maduración del sistema de masticación, que será completado a los 30 meses con presencia de los 20 dientes en la boca.
No es aconsejable una dieta abundante en hidratos de carbono, pues se pegan a los dientes y se disuelven muy lentamente. La higiene bucal en este tiempo se realiza sin pasta dental, es suficiente con humedecer el cepillo con agua. La limpieza más importante es la que se realiza antes de dormir.

De los 2 a los 5 años el niño completó su dentición y todos los cuidados se deben centra en la prevención de enfermedades dentarias y en las posibles alteraciones en el sistema de masticación que puedan impedir el normal crecimiento y desarrollo de los maxilares.
El niño debe utilizar, él mismo el cepillo dental, para de esta manera introducir el hábito de la higiene bucal. Sin embargo, hasta los 6 años el cepillado debe ser completado por los padres.

A partir de los 3 años, es aconsejable utilizar pasa fluoradas. La cuál se debe colocar en el cepillo, en poca cantidad, es suficiente con una cantidad semejante a la de un grano de arroz.

Es bueno seguir estos hábitos para que la dentadura de los niños sea saludable y tenga los menores problemas posibles en el futuro, como pueden ser caries, gingivitis….

Además debemos comenzar a llevar a los niños al dentista, para tener su boca controlada y bajo reconocimiento de un profesional.

LAVADO DE MANOS EN ENFERMERÍA

El lavado de manos es una técnica básica para prevenir y controlar la transmisión de agentes nocivos.

La piel constituye una barrera física que impide el paso de gérmenes patógenos del medio externo al interno del organismo. Podemos clasificar la flora bacteriana de la piel en 2 tipos:
- Transeúnte u ocasional: se obtienen del medio externo, que viven durante un tiempo en la piel. Se elimina en su mayoría mediante lavado.
- Residente: bacterias habituales en la piel. Se encuentra en la parte más interna y por ello es más dificultosa su eliminación por lavado.

LAVADO DE MANOS HIGIÉNICO:

Material

-Jabón común líquido con dispensador monodosis.
-Jabón antimicrobiano con dispensador monodosis.
-Antisépticos de base alcohólica con dispensador monodosis.
-Grifo con accionamiento por codo e indirecto por medio de toalla desechable.
-Toallas desechables de papel.
-Contenedor para la eliminación de residuos.

Técnica

El tipo de técnica variará dependiendo del material utilizado.
- Cuando se laven las manos con agua y jabón; mojar primero las manos, aplicar monodosis de jabón y frotar ambas manos durante un intervalo de al menos 15 segundos, alcanzando toda la superficie de manos y dedos. Aclarar con agua y secar cuidadosamente con toalla desechable. Usar la toalla para cerrar el grifo, si no es posible accionamiento con codo.
- Cuando se laven las manos con antiséptico; aplicar el producto en la palma de la mano y frotar ambas manos de tal forma que alcance toda la superficie de las manos y dedos hasta que las manos estén totalmente secas.


¿Cuándo debemos lavarnos las manos?

-Antes del contacto directo con los pacientes.
-Antes de ponerse los guantes estériles.
-Después del contacto directo con piel intacta del paciente (toma de presión arterial,…)
-Después del contacto con fluidos corporales, membranas mucosas, piel no intacta y apósitos de herida.
-Al pasar de una zona contaminada a otra limpia.
-Después del contacto con objetos inanimados.
-Después de quitarse los guantes siempre que no exista ningún tipo de partícula propia de los mismos.

FUENTE: REVISTA METAS DE ENFERMERÍA

EXPOSICIÓN SOLAR

El sol tiene una gran importancia en la vida del ser humano. Aunque todos sabemos de los efectos nocivos del sol, éste también tiene efectos saludables sobre nuestro organismo, como es el papel que desempeña en la prevención de ciertas avitaminosis. Concretamente, las radiaciones solares favorecen la producción de vitamina D.
Los efectos nocivos se producen por una exposición al sol prolongada y sin protección. Estos trastornos que puede producir la radiación solar pueden manifestarse a corto o a largo plazo. Éstos son:
- Quemaduras solares: se caracterizan según su intensidad, inflamación, e incluso por la formación de vesículas o ampollas.
- Hiperqueratosis, o engrosamiento de la piel.
- Fotoenvejecimiento, o envejecimiento de la piel por la acción solar. Se caracteriza por una piel áspera, sin elasticidad, líneas y arrugas gruesas, manchas e incluso pequeños derrames capilares.
- Alteraciones de la pigmentación (pecas, lunares, melasmas,…)
- Cáncer de piel, el cuál está muy relacionado con la exposición inadecuada al sol.

Para evitar estos efectos perjudiciales debemos cuidar la exposición al sol.
Comenzaremos por controlar las horas de exposición, evitando las horas de mayor incidencia, como pueden ser las horas del mediodía (12:00-16:00 aprox.). Es aconsejable evitar una exposición prolongada, si no, se debería alternar sol y sombra, para evitar como mínimo quemaduras solares. Por último, es importantísima una correcta protección solar, que debemos reponer cada 2 h. como máximo, sobre todo si nos damos uno o varios baños.

HEMORRAGIA NASAL

LA HEMORRAGIA NASAL.

Responde a un sangrado que se produce por la nariz, el cuál suele ser muy frecuente. Siendo las principales causas traumatismos nasales, o en la cabeza, rinitis, o respiración de aire excesivamente seco.

El sangrado nasal puede proceder del tabique nasal, el cuál suele ser fácil de parar.
O puede proceder de áreas más profundas de la nariz, por lo que estos sangrados, que son menos frecuentes, son mucho más difíciles de cortar.

¿QUÉ DEBEMOS HACER ANTE HEMORRAGIAS NASALES?

Tenemos una mala costumbre a la hora de intentar cortar una hemorragia nasal y ésta es reclinar la cabeza hacia atrás, y es una cosa que NO debemos hacer, pues de esta forma no se favorece al corte de la hemorragia.
- debemos sentarnos o quedarnos de pie y NO echar NUNCA la cabeza hacia atrás.
- Taponarse la nariz con el índice y el pulgar y respirar a través de la boca durante 5 ó 10 minutos, lo que permitirá que pare el flujo de sangre.
- Empapar un trozo de algodón con agua oxigenada e introducirla en la fosa nasal sangrante.
- Si el sangrado no para en 10 ó 15 minutos, habrá que buscar de forma rápida asistencia médica, para no pasar a un riesgo mayor.

HEMORRAGIAS: TIPOS, ACTUACIÓN...

Una hemorragia es un sangrado que se produce por un daño a un vaso sanguíneo. Éstas pueden ser externas o internas.
Si son externas, la sangre fluye al exterior, mientras que si la sangre se queda en el interior del organismo, estamos hablando de una hemorragia interna.

LAS HEMORRAGIAS PUEDEN SER ARTERIAL, VENOSA O CAPILAR:

ARTERIAL: Si el daño se ha producido en un ARTERIA, la sangre que va a ser de color rojo vivo, en gran cantidad y dependiendo del calibre de la arteria, con gran fuerza. En una lesión arterial, se pierde en poco tiempo gran cantidad de sangre, ya que el corazón sigue impulsando sangre sin tener en cuenta la pérdida que se está produciendo.
VENOSA: Si el daño se ha producido en una VENA, la sangre será de un color rojo más oscuro, y sale de las heridas con una menor fuerza. Pero, a pesar de esto, también se pierde gran cantidad de sangre, aunque no tanta como en una lesión arterial.
CAPILAR: Si la lesión es de origen CAPILAR la sangre sale muy lentamente.

CAUSAS

La principal causa de hemorragia suele ser una ruptura accidental de una arteria, vena o capilar (cortes, fracturas, golpes, …), aunque también existen otras causas como úlceras, cáncer, aneurismas ….

ACTUACIÓN ANTE HEMORRAGIAS

ARTERIAL:
Tendremos que pedir ayuda para trasladar a la persona a un centro hospitalario.
- debemos acostar a la persona afectada y si es posible, la cabeza debe estar ligeramente más hacia abajo que el tronco o las piernas. Esto reduce la posibilidad de que se produzca un desmayo, aumentando el flujo de sangre hacia el cerebro. A ser posible, elevar el sitio del sangrado.
- Aplicaremos presión directamente en la herida con algo que tengamos a mano, cuidando siempre que esté limpio, si puede ser un vendaje estéril mucho mejor.
- Mantener la presión hasta que pare el sangrado, cuando éste haya parado, envolver con cuidado la zona de la hemorragia, con un vendaje compresivo ( si se tiene) o con un simple trapo limpio.
- Si no ha parado de sangrar y la sangre ha empapado el sistema de presión, no debemos retirar éste, si no que colocaremos más material encima (vendas, trapos,…).
- Si el sangrado no ha parado, puede ser necesario aplicar presión en la arteria principal que nutre el área del sangrado, para así reducir la cantidad y la velocidad con la que sale la sangre.
- Una vez que ha parado de sangrar hay que inmovilizar la zona, sin sacar las vendas o lo que hayamos utilizado para controlar la hemorragia. A partir de aquí trasladaremos al accidentado al hospital.
Si se tratase de algo que se escapase a nuestras posibilidades deberíamos primero llamar a una ambulancia y mientras no llega, actuar de esta manera.
Los torniquetes son una acción peligrosa, sobre todo si no sabemos mucho acerca de ellos, y que se aplicarán como último recurso, si la hemorragia no parase y el individuo estuviese ya en un peligro de muerte. Pero repetir, que es peligroso.
EN CASO DE REALIZAR UN TORNIQUETE RECORDAR, que debemos apuntar en el herido (a ser posible en la frente) con lo que tengamos a mano, incluso con la propia sangre, la hora a la que hemos hecho el torniquete, y éste debe ser aflojado cada 5-10 minutos (debiendo apuntarlo también), para no provocar una grave lesión en el accidentado.
La hora y los intervalos en los que el torniquete se ha aflojado, deben ser apuntados para que los profesionales sanitarios que le atiendan posteriormente tengan información, para poder actuar de una u otra manera.
Una correcta actuación ante una hemorragia puede salvarle la vida al accidentado

10 feb. 2008

EL INFARTO


Es también conocido como ataque cardíaco, que es una de las manifestaciones más usuales y con mayor riesgo de las enfermedades coronarias. Es producido a causa de un proceso prolongado en el que placas de grasa obstruyen las arterias, reduciendo así el flujo sanguíneo que llega al corazón. El bloqueo se produce por el depósito de lípidos, sobre todo colesterol, debajo del tejido que reviste el interior de las arterias. La reducción del flujo sanguíneo provoca la formación de coágulos o trombosis coronarias que pueden causar el bloqueo definitivo y con ello la muerte de la zona del músculo cardíaco que era nutrido por ese mismo vaso.
La dimensión del daño depende del tiempo que transcurre desde el momento en el que corazón deja de recibir oxigeno. Por esta razón es recomendable prestar atención a los síntomas que pueden dar paso(aviso) a un ataque cardíaco, estos síntomas son los siguientes:

- sensación de pesadez, incomodidad, opresión al centro de corazón en un espacio de 3 minutos.
- Dolor desde el pecho hasta los hombros, el cuello, los brazos y la espalda.
- Sensación de mareos, desmayos y desvanecimiento.
- Palpitaciones, respiración entrecortada y falta de aire.

Ante la presencia de estos síntomas es recomendable acudir al médico.

En los últimos años debido, entre otras cosas, a los malos hábitos de vida (tabaco, bebida, comida rápida…) y a la vida sedentaria, las personas son más propensas a padecer uno de estos ataques. Por lo que es muy recomendable llevar unos hábitos de vida saludables, entre los que se encuentran una comida sana, hacer deporte, intentar dejar de fumar, no llevar una vida demasiado estresada…

QUEMADURAS

Para poder hablar de las quemaduras tendremos que conocer un poco más la piel.
La piel es el órgano más extenso que existe en el cuerpo, con un grosor variable, de entre 1 y 3 milímetros. Es una barrera impermeable que nos protege de multitud de agentes infecciosos y contribuye también a la termorregulación. Este órgano está compuesto de dos capas: la epidermis y la dermis.
La epidermis es la capa más externa, la que primero se daña en caso de una quemadura.
La dermis contiene el tejido conjuntivo, vasos sanguíneos que aportan nutrientes a la epidermis, folículos pilosos, glándulas sebáceas y sudoríparas y fibras nerviosas periféricas transmisoras del dolor, que son las que conducen el dolor al cerebro cuando se produce una quemadura. Éstas se destruyen en caso de quemadura profunda, de ahí a que desaparezca la sensación de dolor cuando se producen una de estas quemaduras.


Las quemaduras, son lesiones que pueden suceder en cualquier momento, sobre todo accidentalmente, éstas se pueden producir de muchas y diversas maneras. Pueden ser producidas por fuego, líquidos químicos, electricidad, radiaciones,…

Pero con las que nos solemos encontrar muy a menudo son las domésticas. En nuestras casas poseemos un sinfín de objetos con los que podemos producirnos este tipo de heridas. La mayoría de quemaduras, suelen producirse en la cocina o cuando planchamos, entre otras, son producidas casi siempre por un pequeño descuido o despiste. La reacción de cualquier persona ante una quemadura es echar agua a la zona afectada, esta es la acción correcta que debemos seguir, siempre y cuando se trate de una quemadura superficial, o lo que es lo mismo de primer grado.

Hay que destacar que hay distintos tipos de quemaduras, por lo que hay diferentes modos de actuación frente a un tipo u otro de quemadura.

TIPOS DE QUEMADURAS

-Primer grado: son muy superficiales, son quemaduras leves, afectan a la epidermis (sólo suele haber enrojecimiento).
-Segundo grado: ya son algo más graves, pues aparecen ampollas en la piel, lesión de la epidermis y comienza a verse algo afectada la dermis.
-Tercer grado: es el estado más grave, existe destrucción de los tejidos y la piel está carbonizada. Total destrucción de la epidermis y lesión grave de la dermis.

ACTUACIÓN

La correcta actuación ante una quemadura, puede acelerar el tiempo de recuperación de la lesión y en los casos más extremos salvarle la vida al afectado.

-actuación ante quemaduras de PRIMER GRADO:
Lo primero que debemos hacer y de la manera más rápida es refrescar la quemadura y la zona en agua fría a una temperatura de entre 10 y 20.
Posteriormente habrá que beber abundante líquido, siempre y cuando se trate de quemaduras extensas, por ejemplo las producidas por el sol.

-actuación ante quemaduras de SEGUNDO GRADO:
Como en este tipo quemadura se producen ampollas hay riesgo de que ésta reviente y se produzca un gran foco de infección. Lo que debemos hacer es:
Refrescar la zona con abundante agua durante 5 minutos. Posteriormente dependiendo del estado de las ampollas actuaremos de una u otra forma.
Si las ampollas están intactas, aplicaremos antiséptico y las cubriremos con paños limpios o compresas estériles si hay.
Si por el contrario las ampollas están rotas, las trataremos como una herida. Antes de hacer nada debemos procurar tener las manos limpias, pues este tipo de herida es un gran foco de infección, debemos aplicar antiséptico, recortar con una tijera(a ser posible estéril, o lo máximo posible) las pieles muertas, aplicar nuevamente antiséptico y cubrir con esparadrapo o tirita, para evitar infecciones y dolor.

- actuación en caso de quemaduras de TERCER GRADO:
Si el accidentado todavía está en llamas, debemos apagarlas con lo que tengamos a mano; mantas, tierra, tirándose al suelo y revolcarse…
Posteriormente debemos lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 5 minutos, NO debemos retirar los restos de ropa, NO debemos reventar las ampollas que puedan aparecer, y sobre todo NO echar pomadas de ningún tipo.
Lo que SI debemos hacer es envolver la parte infectada con mantas, toallas, o lo que tengamos a mano, siempre humedecidas con agua, suero o agua oxigenada.
Ante estas quemaduras deberán actuar profesionales anitarios, estos son consejos para poner en práctica mientras no llega una ambulancia, para reducir el peligro en la vida del accidentado.